¡Bienvenido!

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Esta
es quizás la única página de toda la red dedicada a aquellos que odian el pollo en cualquiera de sus presentaciones.
Si tú no eres aún uno de nosotros, te invitamos
cordialmente a que te quedes, consideres nuestras razones, tengas
piedad y dejes vivir a los pobres pollos; toma en cuenta que muertos
y en un plato pueden resultarte un espectáculo deprimente.
Estamos seguro que pronto tendrás sólidas razones para abandonar el consumo de pollo.
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Prólogo |
No
es en absoluto un secreto. Cada día somos más quienes
incluimos al pollo entre nuestras fobias. Pensando en esta situación,
creemos imperativo hacer algo al respecto y gritarle al mundo que
la matanza debe ser detenida; que es humano dejar existir a esos alados
seres para que dejen de ocupar nuestros platos -y desde luego nuestros estómagos-
con su cuerpo muerto y grasiento. |
Consideramos
necesario difundir nuestra más severa crítica a aquellos
que se regodean en la mesa frente a un pollo rostizado, una pata de
pollo semi-envuelta con servilletas o una pellejuda manita de pollo
en espera de ser descarnada. ¡Basta! es tiempo de que dejemos
a un lado esa pésima costumbre de cortar el pescuezo, desplumar,
hervir y comer a un animal cuya carne, hay que aceptarlo, es casi
insípida, blanca y de consistencia mucilaginosa. El arte culinario
mexicano ha intentado durante ya varios siglos de mestizaje gastronómico
proveer de algún sabor medianamente aceptable al pollo;
esforzadas madres y cocineros se han sublimado cubriéndolo
con elaboradas salsas, moles y aderezos; en vano han intentado cocinarlo
con especias, asarlo en diferentes modalidades, pero el resultado
ha sido siempre el mismo desperdicio de buenos ingredientes
en aras de un imposible: lograr que el pollo se convierta en un
digno alimento humano. Es el genuino deseo de esta página comunitaria
lograr, mediante la oportuna y razonada intervención de connotados
especialistas, la concientización de un fin loable: detener
la ingesta humana de pollo.
Alberto Peralta de Legarreta, Compilador. |
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Historia |
El pollo en México
Una aproximación
Histórico-Antropológica
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Figura
1. Fragmento
lítico obtenido recientemente en las excavaciones de Tototepec,
Puebla. En él se aprecia la representación más
antigua conocida del cuasipollo o Tlacotototl, equivalente del pollo
en la dieta antigua del altiplano central. |
por el Arqlgo. Eleuterio
Bedoya Lagger
Durante años
los arqueólogos han debatido acaloradamente acerca de la
presencia del pollo en la dieta del México prehispánico,
situación que ha dado lugar a interesantes y descabelladas
hipótesis y que ha traído como consecuencia no menos
reveladores estudios ambientales, de restos óseos y nutrición
humana. Sabemos, por ejemplo, que un tipo primitivo y aún
silvestre de pollo era consumido por los integrantes de bandas recolectoras-cazadoras
del valle de Tlacolula, en el actual estado de Oaxaca, ya que los
estudios arqueológicos realizados por R.S. MacNeish, además
de encontrar muy antiguos restos de maíz domesticado (3295
a.C. aprox.), localizaron fragmentos de restos óseos atribuibles
al ave que nos ocupa en lo que pudo ser una hoguera . Esta parte
tan poco conocida del trabajo de MacNeish, quien como buen botánico
regido por la razón se interesaba muy poco en el pollo, puede
consultarse en sus libretas de campo, que hasta el momento permanecen
inéditas. |
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Sin embargo
, a pesar de la exhaustividad de los estudios no ha sido posible aclarar
a qué especie pertenecen los restos de Tlacolula ni otros excavados
en el Valle de Tehuacán. Por ello, los taxonomistas han acordado
dar el nombre de trabajo de "Cuasipollo" a este tipo de
ave comestible del México prehispánico. La idea en sí
no carece de lógica; sabemos que el pollo llegó a América
con los conquistadores, pero dado que no se ha establecido la filiación
de los fósiles, es justo , y científicamente válido,
decir que pertenecen a un "casi pollo". De lo que sí
podemos estar seguros es que este tipo de ave era consumido sólo
en situaciones de severa crisis alimentaria o agrícola, lo
cual queda plenamente demostrado por su asociación en los mismos
contextos arqueológicos con una gran cantidad de vomitolitos,
es decir, a residuos petrificados de vómito humano sin duda
atribuibles a la ingestión de ese antecesor del pollo. |
Figura 2. Anatomía
del cuasipollo sugerida por el glifo de Tototepec, Puebla. |
Un singular descubrimiento tuvo
lugar durante el rescate arqueológico de un área ceremonial
en el municipio de Tototepec (un topónimo revelador: "En
el cerro de los pájaros"), en el estado de Puebla. Durante
la temporada de excavación de 2005, un grupo de arqueólogos
descubrió los fragmentos de un friso en el que el personaje
principal parece ser un ave con las características del cuasipollo (Figuras 1 y 2). La representación estilizada de este ser pudo
por primera vez compararse con las descripciones de un ave específica
en las fuentes históricas. El Tlacotototl, en palabras de
Fray Ernesto de Ulloa, quien fuera párroco de Cuetzpaltenango
de Meléndez, pueblo vecino de Tototepec, era "un abe
curiossa dotada con alas pequeñas que no le sirven para bolar,
ojos sagases y cresta lobulada. Es alimento destos naturales de
la sierra, pero sólo echan mano dél quando el hanbre
y la necesidad son insoportables y sienten que las tripas se les
pegan en el baxo vientre, porque comerlo les causa asco y basquean
que es cosa de admirar" (documento de 1603 sin relación
con el "Mandato de Cuetzpaltenango", pero encuadernado
en el mismo legajo. Este fue ampliamente estudiado por el cronista Rubén Ontiveros. Cfr. Peralta, Alberto. De una tierra sin santos, 2004).
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Del Tlacotototl sabemos que es una especie extinta, seguramente sustituida por la
aparición de aves más aptas y de alimentación
más variada, aunque de iguales consecuencias para quien lo
ingiriera. El pollo y la gallina venidos de Europa se incorporaron
rápidamente a la dieta de los habitantes novohispanos, práctica
seguramente estimulada por la serie de hambrunas que azotaron al territorio
de México y que exterminaron a un gran porcentaje de la población
indígena. Fue también en estas funestas fechas cuando
nació la ingenua creencia de que el caldo de pollo es un buen
remedio para la influenza (equivalente, quizás, a una gripe
común en nuestros días), situaciones que después
de las recurrentes epidemias de la época se han arraigado tristemente
en nuestra cultura y nos hacen creer, desatinadamente, que la ingestión
del pollo es algo absolutamente normal. |

Literatura |

Pollo
que no llegó a ser caldo porque murió antes
de morir |
Tomado de Objetario, cortesía de
Alberto Peralta de Legarreta |
Caldo de Pollo
Tal vez no haya en el mundo cosa más repugnante
que el caldo de pollo, ese líquido turbio en cuya superficie
navegan sin rumbo gotas de grasa amarilla perfectamente diferenciadas.
Incluso el perejil ve empobrecido su verdor al encontrarse inmerso
en el fluido generado por un ave muerta y hervida cuyos restos asoman
hacia afuera del plato mostrando articulaciones fracturadas, expuestas,
y venas coloreadas de sepia debido a la sangre, hoy cocida, que
solía transitarlas en vida. A un lado, en silencio, flotan
algunas verduras ahogadas cuya dureza corporal y propiedades alimenticias
se han perdido para siempre.
Me es difícil dejar de creer que la tradicional
aplicación de zumo de limón a tal pócima tiene
otro objetivo que el de cortar el sebo, sustancia deleznable que
espera en actitud francamente sádica a que la temperatura
de la emulsión disminuya lo suficiente para poder conformar
en la superficie una barrera gelatinosa que con seguridad cumple
con la función de ser la mortaja para los despojos del animal.
Pero lo más lamentable es que, a pesar de
todo esto, la mayoría de las veces hay una cuchara dispuesta
a remover la garbanza y llevarla con algún trozo descuartizado
del animal hasta la boca de un ser ansioso que, al mismo tiempo
que traga el bocado, observa en el fondo del plato una manita engarruñada,
pálida y sin falangetas que parece estar gritando melancólicamente
"Adiós, hasta siempre, adiós".
® Alberto Peralta de Legarreta |
Una terrible visión |
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Tuve un atisbo, una visión muy nítida. Mis acciones me revelaron con claridad de vidrio transparente mi futuro. Reencarnaré en pollo. Me alimentarán de granos comprimidos y de agua sucia en una granja, viviré aplastado en una jaula pestífera. Sólo saldré de ahí para ser degollado vivo de un plumazo (sí, un montón de plumas volarán cuando me vuelen el cuello largo con la ruidosa sierra). Luego seré asado en una rosticería, me comerán gentes feas que me convertirán en caca, mis restos descansarán en las cloacas de una ciudad en ruinas.
Noemí Guzik Glantz
http://noemi.guzikglantz.com/?p=283 |

® Quino
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Periodismo veraz de investigación |

Pechugas de pollo llenas de esteroides
Ben Shpigel (New York Times) 13/03/2008
Cuando un encargado del servicio de comidas que trabajaba para el Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC) fue a un mercado en China el año pasado, encontró una pieza de pollo -media pechuga- que medía 35 centímetros. "Lo suficiente para alimentar a una familia de ocho miembros", comenta Frank Puleo. "Lo sometimos a un análisis y estaba tan lleno de esteroides que no podríamos habérselo dado a los deportistas. Todos habrían dado positivo".
Al pollo, que se comenzó a domesticar hace más de 4 mil años en Asia meridional, también se le ha llegado a atribuir la aportación al cuerpo de una buena cantidad de proteínas, supuestamente necesarias para un adecuado crecimiento.
Además de esteroides, algunos alimentos en China muestran restos de insecticidas y drogas para el engorde del ganado.
China prohíbe el clenbuterol, un esteroide que hiperdesarrolla el músculo, pero su uso es habitual. La lógica china es que una media pechuga de pollo de 35 centímetros es objetivamente alabable.
Enlaces relacionados:
http://www.youtube.com/watch?v=uNgLEAT6FHQ
http://www.youtube.com/watch?v=XtVj2AZmx7I&feature=related |

Por eso en México la gente mejor se come sus Patitas, no vaya a ser la de malas...
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La sabiduría de un artista |
® Quino
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Ya desde los años sesenta
se notaba el interés de todos los sectores de la sociedad
por lograr una concientización colectiva frente al problema
del pollo. Quino, afamado dibujante argentino, reflejó esta
preocupación en las tiras de Mafalda, su más elogiada
creación. Justo es admitir que una buena parte de la inspiración
para esta página se debe a la gran influencia que la obra
de este creador de comics ejerce sobre el compilador. |
Filosofía |
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Departamento
de Dudas Existenciales |
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¿Cómo
puede algo tan bonito convertirse en algo tan asqueroso? |
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